TDAH y vocación: por qué elegir qué estudiar puede ser tan difícil (y qué tener en cuenta).
11/02/26
Elegir qué estudiar en la adolescencia nunca ha sido sencillo. Pero cuando hay TDAH de por medio, la decisión puede sentirse directamente abrumadora. No es solo una cuestión de gustos, ni de notas, ni de “ser más madura”. Tiene que ver con cómo se desarrolla el cerebro, cómo funciona la motivación en el TDAH y cómo se construye la identidad en esta etapa.
Entender esto cambia completamente la conversación.
Elegir una carrera no es solo una decisión académica:
En la adolescencia, elegir estudios implica responder a una pregunta mucho más profunda:
¿Quién soy y quién quiero ser?
Y aquí aparece una de las primeras dificultades en el TDAH: la identidad suele vivirse de forma más cambiante e intensa.
Es habitual que haya:
intereses muy fuertes… que cambian rápido,
entusiasmo por proyectos nuevos que luego pierden fuerza,
miedo a aburrirse en el futuro,
dificultad para imaginarse dentro de 5 o 10 años.
No es falta de compromiso. Es una combinación de desarrollo neurológico y funcionamiento ejecutivo.
El papel de las funciones ejecutivas en la elección vocacional:
Tomar una decisión vocacional implica varias funciones ejecutivas a la vez: (te invito a leer el artículo en el blog en el que explico qué son y cómo intervienen en nuestra vida).
Planificación a largo plazo.
Valoración de consecuencias.
Organización de información.
Regulación emocional ante la incertidumbre.
En el TDAH, estas funciones pueden estar menos maduras o funcionar de forma distinta. Eso puede generar:
bloqueo,
procrastinación en la decisión,
cambios constantes de opinión,
sensación de “nunca estar segura”..
Desde fuera puede parecer indecisión pero desde dentro se siente como saturación.
La presión externa lo complica todo:
A la dificultad interna se suma algo más: expectativas familiares, comparaciones con compañeros o con otros miembros de la familia, miedo a equivocarse, discursos como “elige algo con salida”. Cuando la presión aumenta, el sistema emocional se activa. Y en el TDAH, esa activación puede desbordarte fácilmente.
El resultado suele ser uno de estos dos extremos:
decidir impulsivamente.. (con menos acertividad la mayoría de las veces)..
no decidir nada por miedo..(lo que se conoce como parálísis por análisis)..
Y ninguno de estos extremos te van a ayudar a largo plazo.
Un error común: buscar “la carrera perfecta”:
Muchas personas con TDAH buscan la elección ideal, definitiva, que encaje para siempre. Pero la vocación rara vez es una línea recta.
En perfiles con TDAH, el camino suele ser: exploratorio, con ajustes, con cambios, con etapas distintas. Y eso no significa fracaso. significa recorrido. Permítete atreverte, cambiar, si hoy te gusta y mañana no, no pasa nada, ni eres mejor ni peor.. es parte del proceso..
Lo que sí ayuda al acompañar esta etapa:
Si hablamos de orientación vocacional en adolescentes con TDAH, hay varios puntos clave:
1. Trabajar identidad antes que profesión:
Antes de preguntar “qué estudiar”, conviene explorar:
intereses reales,
valores,
fortalezas,
contexto emocional,
habilidades,
conocer tu Ikigai…
El conocerte y saber identificar cuáles son tus puntos fuertes es la clave a la hora de decidir o de descubrir tu verdadera vocación..
2. Normalizar el camino no lineal:
Elegir no significa quedar atrapada para siempre. Llegará un punto en el camino que o por cansancio, aburrimiento o ganas de experimentar cosas que te hagan crecer, querrás redirigir o cambiar y eso está bien y te honra por ser valiente.. Y si no pasa porque vives de lo que realmente te apasiona también es válido, es lo que se espera, pero que no todo es lineal y eso no significa que lo estés haciendo mal si un día se complica o si decides cambiar de rumbo..
3. Reducir presión:
Más información no siempre es mejor si aumenta la ansiedad. Ve a tus ritmos, no te satures de información, intenta hacer un filtro basado en tus gustos y habilidades y recuerda, no tienes que decidirlo todo ya.
4. Acompañar la toma de decisiones:
Decidir cuando tienes acompañamiento cambia la experiencia porque:
hay estructura,
hay preguntas adecuadas que te llevarán al punto exacto en el que debes estar,
hay perspectiva..
Y eso reduce el bloqueo.
También la vocación es un tema de adultos/as:
Muchas personas adultas con TDAH miran atrás y entienden que su dificultad para elegir estudios no fue desinterés. Fue falta de comprensión, por eso este tema no es solo adolescente. Es también una oportunidad de reinterpretar la propia historia. Y quizás ya estás embarcada estudiando una profesión que en el fondo sabes que no es lo tuyo y que te gustaría cambiar, mi consejo: adelante.. escucha a tu corazón, planifica, crea estrategias y lánzate al cambio.. es un buen sistema para mentes TDAH que permite hacer más llevadero el proceso y aliviar estos miedos al cambio, que son muy característicos en éste trastorno.
Si elegir qué estudiar se está viviendo con angustia, bloqueo o confusión, no significa incapacidad.
Significa que el proceso necesita:
más comprensión
menos presión
y herramientas adaptadas a cómo funciona esa mente
La vocación no se impone, ni se descubre de un día para otro ni tampoco se tiene clara desde el principio..(o sí..)..
Se construye. Y en el TDAH, esa construcción puede necesitar un acompañamiento más consciente y estructurado.
Gaby Rodríguez. Life coach Tdah.
