Procrastinación y TDAH en adultos: por qué no es pereza y cómo desbloquearte.

14/01/2026

Si procrastinas a menudo y tienes TDAH, es muy probable que durante años hayas pensado que el problema eras tú. Que eras vaga, poco constante o que te faltaba disciplina.

La realidad es otra muy distinta. La procrastinación en adultos con TDAH no tiene que ver con falta de ganas ni con falta de esfuerzo, tiene que ver con cómo funciona el cerebro, con la regulación emocional y con el bloqueo que aparece antes de iniciar una tarea.

En este artículo quiero ayudarte a entender por qué procrastinas, qué está ocurriendo realmente y qué enfoque sí funciona cuando tienes TDAH.

Procrastinación y TDAH: desmontando el mito de la pereza.

Uno de los mitos más dañinos sobre la procrastinación es que se trata de pereza.
Este mito pesa especialmente sobre las personas con TDAH. La mayoría de adultos con TDAH quieren hacer las cosas, saben lo que tienen que hacer, se esfuerzan más que la media y aún así, no empiezan.

La clave es esta: las personas con TDAH no procrastinan porque no quieran hacer las cosas, sino porque se bloquean antes de empezar.

No es desinterés.
No es dejadez.
Es bloqueo,  y ese bloqueo es lo que te lleva a procrastinar..

Qué ocurre en el cerebro de una persona adulta con TDAH:

El cerebro TDAH no tiene un problema para hacer tareas, sino para iniciarlas.

Algunos factores habituales son:

  • dificultad para priorizar,

  • sensación de que todo es urgente o importante,

  • sobrecarga mental,

  • miedo a hacerlo mal,

  • perfeccionismo,

  • dificultades en la regulación emocional.

Cuando una tarea se percibe como demasiado grande, confusa o exigente, el cerebro entra en modo bloqueo. Desde fuera parece procrastinación pero por dentro es saturación.

Procrastinación, culpa y autoestima en el TDAH adulto:

Después del bloqueo suele aparecer la culpa.

Esa voz interna que dice:

  • “mañana lo haré mejor”

  • “siempre me pasa lo mismo”

  • “no soy constante”

  • “no valgo para esto”

Así se crea un bucle muy común en el TDAH adulto:

procrastino → me culpo → me exijo más → me bloqueo aún más

La procrastinación no es el problema, la procrastinación es el síntoma.

Y cuando intentamos resolver el síntoma con culpa y autoexigencia, lo único que hacemos es empeorarlo.

Qué SÍ ayuda con la procrastinación en personas con TDAH:

Aquí va lo importante: lo práctico.

1. Bajar la tarea al mínimo posible:

No empieces con “tengo que hacerlo todo”. Empieza con algo tan pequeño que no dé miedo, por ejemplo:

  • abrir el documento,

  • escribir una frase,

  • preparar el material,

  • poner un temporizador de 5 minutos.

El objetivo no es avanzar mucho, el objetivo es empezar.

2. Empezar mal y sin perfección:

Esperar a hacerlo perfecto es una de las mayores trampas del TDAH.

  • Empieza mal.

  • Empieza a medias.

  • Empieza sin ganas!!!

La acción imperfecta desbloquea. A medida que vayas avanzando y entres en modo hiperfoco, comenzarás a corregir esos errores que van surgiendo en el camino, la perfección irá adquiriendo forma, pero evita obsesionarte para que todo siga fluyendo.

3. Quitarle épica a la tarea:

Cuanta más presión le ponemos a una tarea, más se defiende el cerebro.

No es:

“Tengo que hacerlo perfecto”, es: “Voy a empezar un poco”. Y esto va a distraer a tu cerebro de tanta presión o autoexigencia y va a trabajar a tu favor.

4. Crear estructura flexible:

El cerebro TDAH necesita estructura, pero no rigidez.

Necesita contención, no castigo, orden, pero con margen. Intenta estructurar la actividad en una especie de mapa de ruta para que siempre tengas a mano en qué parte del proceso te encuentras y retomarlo cada vez que lo necesites.

5. Acompañamiento:

Muchas personas con TDAH no necesitan más fuerza de voluntad, sino no hacerlo solas.

Por eso el coaching para TDAH en adultos, especialmente online, funciona tan bien: ayuda a reducir la culpa, crear estructura y sostener procesos sin juicio. Te ayuda a descubrir tu potencial y tus habilidades y despierta esa motivación que está dormida debajo de tanta culpa.

Y recuerda cuando no te apetezca iniciar algo: Procrastinar no te define!!!

Y si procrastinas:

  • no eres vaga

  • no estás rota

  • y no te falta nada..

No necesitas esforzarte más, necesitas entenderte mejor y dejar de tratarte desde la culpa.

La procrastinación en el TDAH adulto no se soluciona con más presión ni más exigencia, sino con comprensión, estructura flexible y acompañamiento.

Entender cómo funciona tu cerebro cambia la forma en la que te hablas, te organizas y te relacionas contigo misma.

Y si sientes que, aunque entiendas todo esto, te cuesta aplicarlo sola, trabajar la procrastinación en sesiones de coaching puede ayudarte a crear estructura, sostener procesos y dejar de vivir desde la culpa y el bloqueo.

Aquí el foco no está en exigirte más, sino en acompañarte para que puedas avanzar con más calma y coherencia contigo.

Gracias por estar aquí y por empezar a tratarte con un poco más de amabilidad .

Gaby Rodríguez. Life coach Tdah.

Siguiente
Siguiente

Si a 7 de enero ya estás cansado/a de tus propósitos, no es casualidad…