Qué ocurre en el cerebro de una persona con TDAH cuando está enferma.

28/01/2026

Cuando una persona con TDAH se pone enferma, el impacto no se limita al cuerpo, también se ve afectado el sistema que le permite organizarse, regularse y funcionar en el día a día.

Por eso, muchas personas con TDAH describen que, cuando están enfermas, no solo se sienten débiles físicamente, sino también más desbordadas mental y emocionalmente.

Y esto tiene una explicación.

El TDAH depende más del contexto de lo que creemos!!!

El cerebro con TDAH tiene más dificultades para autorregularse de forma interna, esto significa que suele apoyarse más en elementos externos para funcionar tales como:

  • rutinas,

  • horarios,

  • movimiento corporal,

  • acción constante,

  • estímulos que activan la dopamina.

Estas estructuras externas actúan como un “andamio” que ayuda al cerebro a organizarse. Cuando una persona con TDAH está enferma, ese andamio se cae porque:

  • hay menos energía,

  • se interrumpen las rutinas,

  • disminuye el movimiento,

  • baja la estimulación dopaminérgica…

El resultado no es solo cansancio físico, sino desorganización interna.

Qué sucede a nivel neurobiológico:

Desde un punto de vista más científico, durante la enfermedad ocurren varias cosas relevantes para el TDAH:

  • El cuerpo prioriza la recuperación, reduciendo recursos cognitivos.

  • Se altera el equilibrio entre dopamina y noradrenalina, neurotransmisores clave en el TDAH.

  • Aumenta la carga del sistema nervioso, lo que dificulta la regulación emocional.

Esto explica por qué, incluso estando en reposo, muchas personas con TDAH sienten:

  • la mente acelerada,

  • dificultad para desconectar,

  • pensamientos repetitivos,

  • sensación de culpa o inutilidad.

No es una contradicción, es un sistema nervioso intentando compensar.

Y te preguntarás, por qué me siento culpable por no hacer nada, por qué la culpa aparece con tanta fuerza?:

En el TDAH adulto es frecuente que exista una historia previa de exigencia, correcciones externas y autoexigencia interna. Cuando la enfermedad obliga a parar, el cerebro interpreta esa pausa como una amenaza:

  • “me voy a desorganizar”

  • “voy a perder lo que había conseguido”

  • “no puedo permitirme parar”.

La culpa no aparece porque la persona no quiera descansar, sino porque su cerebro asocia el parar con el descontrol. Este mecanismo es automático, no consciente.

El error de intentar funcionar igual estando enferma:

Uno de los errores más comunes es intentar mantener el mismo nivel de rendimiento durante una enfermedad.

Desde el punto de vista del sistema nervioso, esto genera un conflicto:

  • el cuerpo pide descanso

  • la mente exige productividad

En personas con TDAH, este conflicto suele aumentar la ansiedad, la frustración y la sensación de fracaso. No porque falte fuerza de voluntad, sino porque se está pidiendo al cerebro algo que fisiológicamente no puede sostener en ese momento.

Estrategias más eficaces cuando tienes TDAH y estás enfermo/a:

No se trata de “dejarlo todo”, sino de adaptar la autorregulación a un estado distinto.

1. Redefinir el objetivo:

Durante la enfermedad, el objetivo no es avanzar ni rendir. El objetivo es reducir la carga del sistema nervioso.

Esto también es una forma de autocuidado activo.

2. Mantener una activación mínima

En lugar de rutinas completas, es más eficaz mantener micro-activaciones, por ejemplo:

  • una acción corporal sencilla: un pequeño estiramiento, ejercicios de respiración.

  • un gesto repetido cada día: preparar un té, abrir ventanas, leer..

  • algo que marque inicio o cierre del día: escribir, alguna comida especial, una ducha caliente..

Estas pequeñas acciones ayudan al cerebro a no perder totalmente la referencia.

3. Evitar decisiones importantes

Durante la enfermedad, el cerebro con TDAH tiende a interpretar el malestar como algo permanente. Y no olvidemos que las emociones se sienten doblemente intensas con el TDAH, lo que magnifica todo, tanto alegría al mejorar como frustración al no ver mejoría.

Por eso no es un buen momento para:

  • evaluar proyectos,

  • tomar decisiones vitales,

  • sacar conclusiones globales…

Lo que hoy se siente definitivo, mañana puede no serlo.

Estar enferma/o no implica retroceder!!!

Desde una perspectiva neuroemocional, parar no es fallar. Es una respuesta adaptativa del cuerpo y del cerebro.

Aprender a sostenerse durante estos periodos es una de las habilidades más importantes para vivir con TDAH de forma sostenible a largo plazo.

Recuerda: no se trata de hacerlo todo bien, sino de no añadir más daño interno a una situación que ya es difícil. Todo pasa..

Y mi recomendación personal, puedes escribir cada día 3 cosas que agradezcas, tanto de tu recuperación como de los pequeños pasos que des aunque no sientas que estés mejorando, esto ayuda a activar en tu cerebro lo positivo y te ayuda regularte emocionalmente a sentirte un poco mejor. El ánimo es muy importante para cualquier proceso, y el ver avances dentro del mismo proceso te hace sentir menos estancamiento.

Si este artículo te ha resultado útil, puedes seguirme en redes como @gaby.coachtdah, donde comparto contenido sobre TDAH adulto, regulación emocional y foco desde una mirada integradora.Y si necesitas acompañamiento, recuerda que puedes contar conmigo..

Gaby Rodríguez. Life coach Tdah.

Siguiente
Siguiente

Empiezo muchas cosas y no termino ninguna: no es falta de disciplina…